Tienda de calzado en San Javier. Murcia
CASUALIS es un nuevo concepto de zapatería deportiva, que nace bajo tres premisas.
La primera de ellas está relacionada con una nueva tendencia de la industria de la moda que responde al hecho de que “lo sport es cool”, una nueva manera de entender la estética deportiva.
En segundo lugar, las tiendas se especializan en la venta de sneakers, zapatillas que encajan con cualquier look y en cualquier situación, un producto cada vez más democrático y accesible.
Por último y en tercer lugar, se ha querido reflejar los resultados obtenidos por un estudio llevado a cabo por una marca del sector, que refleja que el 82% de los españoles reconocen sentirse más felices cuando utilizan zapatillas deportivas en su vida cotidiana.
Con todo ello, se busca implantar un interiorismo destinado a un público joven, con un look atractivo y moderno, de aspecto desenfadado y con toques urbanos.
“Un lugar donde el cliente se sienta cómodo y en un ambiente amable, donde campe a sus anchas escogiendo su modelo ideal de zapatillas.”
El local se conforma como un monoespacio donde se distribuye de manera simétrica las estanterías a derecha e izquierda. Los pasillos se ajustan al área residual que dejan libre los dos grandes volúmenes centrales que flanquean el espacio. Éstos recogen parte del producto de exposición en varios niveles, así como la zona de asiento para las pruebas de calzado.
El producto de hombre se sitúa a la izquierda, mientras que se reserva la parte derecha y la central para el producto de mujer. Al fondo, se encuentran el mostrador y el acceso al almacén, y junto a ellos la exposición de complementos.
La marca gráfica preside el espacio del mostrador sobre una pared alicatada con un azulejo esmaltado blanco colocado en vertical. Podría decirse que este elemento junto con la bicicleta fixie que descuelga del techo de esta zona, son los componentes más corporativos del local.
Además, una serie de slogans salpican las paredes del establecimiento, reforzando el concepto de tienda y de marca.
La paleta de materiales seleccionada pretende dar respuesta a los requisitos de diseño, haciendo que la identidad del espacio se convierta en el gancho perfecto para atraer al nuevo target.
Por un lado, se han utilizado materiales de aspecto industrial en un afán de conferirle a la tienda un aire más ecléctico. Así, los pilares se dejan desnudos, de hormigón abujardado; los techos se resuelven con una chapa colaborante que queda por encima de los carriles de iluminación; y se acude a unos policarbonatos translúcidos y a una malla metálica para resolver el cerramiento con el almacén. La pared frontal queda así definida por un despiece de estos materiales que provoca un interesante juego de dejar entrever lo que queda por detrás. Los paneles de policarbonato translúcidos dejan adivinar la actividad de la trastienda, mientras que la rejilla metálica que se sitúa sobre el mostrador, descubre la fixie corporativa, que viene acentuada por tubos fluorescentes con filtros de color mostaza.
Por otro lado y como contrapunto, se han introducido materiales más amables y naturales, como las diferentes maderas, que crean un ambiente relajado y sostenible; acompañadas además por el color mostaza corporativo que aporta energía y optimismo. Para el pavimento se ha elegido una tarima sintética de madera de color blanco, montada a 45º.
La exposición del producto se realiza a través de grandes módulos de madera de castaño. Estos, gracias a una retícula de listones macizos, alternan estantes y paneles perforados, que mediante un sencillo sistema de machihembrado permiten la colocación del producto de manera versátil.
Al fondo, la zona de complementos, definida por grandes paneles perforados de estratificado blanco, resuelve a través del mismo sistema expositivo, la colocación de todo tipo de accesorios en barras, bandejas y estantes de diferentes tamaños.
Los escaparates se resuelven con unos esbeltos bastidores metálicos blancos que enmarcan de nuevo al policarbonato translúcido. Estos elementos, por un lado, continúan el juego de “lo visto y no visto”, dejando entrever el interior del local. Mientras por otro, recogen y muestran el producto en varios niveles, actuando además como puertas pivotantes que posibilitan el cambio de escaparate.
La primera de ellas está relacionada con una nueva tendencia de la industria de la moda que responde al hecho de que “lo sport es cool”, una nueva manera de entender la estética deportiva.
En segundo lugar, las tiendas se especializan en la venta de sneakers, zapatillas que encajan con cualquier look y en cualquier situación, un producto cada vez más democrático y accesible.
Por último y en tercer lugar, se ha querido reflejar los resultados obtenidos por un estudio llevado a cabo por una marca del sector, que refleja que el 82% de los españoles reconocen sentirse más felices cuando utilizan zapatillas deportivas en su vida cotidiana.
Con todo ello, se busca implantar un interiorismo destinado a un público joven, con un look atractivo y moderno, de aspecto desenfadado y con toques urbanos.
“Un lugar donde el cliente se sienta cómodo y en un ambiente amable, donde campe a sus anchas escogiendo su modelo ideal de zapatillas.”
El local se conforma como un monoespacio donde se distribuye de manera simétrica las estanterías a derecha e izquierda. Los pasillos se ajustan al área residual que dejan libre los dos grandes volúmenes centrales que flanquean el espacio. Éstos recogen parte del producto de exposición en varios niveles, así como la zona de asiento para las pruebas de calzado.
El producto de hombre se sitúa a la izquierda, mientras que se reserva la parte derecha y la central para el producto de mujer. Al fondo, se encuentran el mostrador y el acceso al almacén, y junto a ellos la exposición de complementos.
La marca gráfica preside el espacio del mostrador sobre una pared alicatada con un azulejo esmaltado blanco colocado en vertical. Podría decirse que este elemento junto con la bicicleta fixie que descuelga del techo de esta zona, son los componentes más corporativos del local.
Además, una serie de slogans salpican las paredes del establecimiento, reforzando el concepto de tienda y de marca.
La paleta de materiales seleccionada pretende dar respuesta a los requisitos de diseño, haciendo que la identidad del espacio se convierta en el gancho perfecto para atraer al nuevo target.
Por un lado, se han utilizado materiales de aspecto industrial en un afán de conferirle a la tienda un aire más ecléctico. Así, los pilares se dejan desnudos, de hormigón abujardado; los techos se resuelven con una chapa colaborante que queda por encima de los carriles de iluminación; y se acude a unos policarbonatos translúcidos y a una malla metálica para resolver el cerramiento con el almacén. La pared frontal queda así definida por un despiece de estos materiales que provoca un interesante juego de dejar entrever lo que queda por detrás. Los paneles de policarbonato translúcidos dejan adivinar la actividad de la trastienda, mientras que la rejilla metálica que se sitúa sobre el mostrador, descubre la fixie corporativa, que viene acentuada por tubos fluorescentes con filtros de color mostaza.
Por otro lado y como contrapunto, se han introducido materiales más amables y naturales, como las diferentes maderas, que crean un ambiente relajado y sostenible; acompañadas además por el color mostaza corporativo que aporta energía y optimismo. Para el pavimento se ha elegido una tarima sintética de madera de color blanco, montada a 45º.
La exposición del producto se realiza a través de grandes módulos de madera de castaño. Estos, gracias a una retícula de listones macizos, alternan estantes y paneles perforados, que mediante un sencillo sistema de machihembrado permiten la colocación del producto de manera versátil.
Al fondo, la zona de complementos, definida por grandes paneles perforados de estratificado blanco, resuelve a través del mismo sistema expositivo, la colocación de todo tipo de accesorios en barras, bandejas y estantes de diferentes tamaños.
Los escaparates se resuelven con unos esbeltos bastidores metálicos blancos que enmarcan de nuevo al policarbonato translúcido. Estos elementos, por un lado, continúan el juego de “lo visto y no visto”, dejando entrever el interior del local. Mientras por otro, recogen y muestran el producto en varios niveles, actuando además como puertas pivotantes que posibilitan el cambio de escaparate.
Project Year: 2016
Country: Spain